Futuro audiovisualEstudiantes de Diseño de Imagen y Sonido de la UBA cuentan los procesos de realización de sus cortometrajes documentales.

Una gran aula de la FADU se transforma en sala de cine. Allí, se exhiben uno tras otro los cortos documentales realizados por estudiantes de la cátedra Blanco de Diseño Audiovisual II. Con temas y estéticas variadas, la proyección sucede con respetuosos silencios y aplausos al finalizar cada película.

En la muestra, tres películas se llevaron fuertes ovaciones: Cicatrices de la memoria de Melanie Ackerman, Luca/Brian de Ornella Giagnacovo y Murciélagos de Felipe Ramírez Vilches. Esta última participará de la Competencia Argentina de Cortometrajes en el 31º Festival Internacional de Mar del Plata.

Mientras Murciélagos nos sumerge en una experiencia sensorial a través de la historia de los jugadores del seleccionado argentino de fútbol para ciegos, Cicatrices de la memoria nos presenta la vida de Román quien exhibe una camaleónica capacidad para cambiar de nombre, religión y nacionalidad. Por su parte, Luca/Brian acompaña a una madre que, atravesada por el dolor, se lanza en la búsqueda de su hijo perdido al nacer.

Las decisiones que han tomado, cómo se transforma un documental desde la idea original hasta el producto final y las recomendaciones de la cátedra son algunas de las reflexiones que aportan en esta entrevista Melanie Ackerman, Ornella Giagnacovo y Joaquín Mallea Gil (sonidista de Murciélagos).

— ¿Cómo surgieron sus proyectos?

Joaquín (Murciélagos):— Nosotros teníamos el contacto de Martín Demonte, el entrenador de los Murciélagos, y lo llamamos para ver si era posible hacer un documental sobre ellos. Él nos abrió las puertas del Cenard, el lugar donde entrenan. Fuimos las primeras veces y hacíamos algunas preguntas pero sin filmar nada. Ahí empezamos a pensar el cómo íbamos a representarlos sabiendo que ellos nunca iban a poder ver la película. Entonces nos propusimos empezar con el sonido: hacíamos las entrevistas sin grabar ninguna imagen. Montábamos esos testimonios y a partir de las partes que nos interesaban de las respuestas empezamos a estructurar el relato. Por eso, pensábamos a las imágenes para contar lo que ellos describen en el sonido.

Melanie (Cicatrices de la memoria):— Particularmente, el tema del holocausto me acompañó en toda mi educación. Es algo que me interesa desde la transmisión, me pregunto qué irá a pasar cuando no tengamos más sobrevivientes del holocausto para escucharlos y que nos cuenten sus testimonios. Desde la cátedra nos dijeron que teníamos que elegir un personaje para hacer un documental y yo propuse a Román porque una amiga lo conocía. Además, me interesaba tratar el tema del holocausto desde otra perspectiva, no sólo mostrar los campos de concentración. Esta historia nos mostraba otras cosas.

Ornella (Luca/Brian):— Empezamos con un ritual que se llama temazcal, nuestra idea principal era meternos en ese mundo. En uno de esos rituales entrevistamos a la persona que lo realizaba y a una participante, Alejandra. Queríamos entrevistarla para tener una mirada sobre qué era el temazcal para ella pero se abrió y nos contó del hijo. En 1990 da a luz a su hijo y tres días después se levanta de la camilla porque siente que le pasaba algo al bebé, le pareció que no respiraba, entonces la médica se lo lleva. Cuando volvió le dijeron que estaba muerto. Las dudas empiezan porque ni ella ni el marido vieron el cuerpo muerto del bebé. Con el correr del tiempo, el padre de Alejandra le plantea que se lo robaron porque no tenían partida de nacimiento ni de defunción. Empezaron a ir al hospital a reclamar archivos y le dieron una planilla donde ella estaba anotada pero no figuraba que el nene murió, ni que fue retirado ni las partidas. Así iniciamos su búsqueda.

— Desde el inicio de la idea al final, ¿qué cosas fueron cambiando?

Melanie (Cicatrices de la memoria):— Al principio queríamos contar la experiencia de Román mediante el proyecto Aprendiz –donde la generación del holocausto le cuenta a los jóvenes lo sucedido-. Íbamos a contactar a los aprendices de Roman y que ellos nos cuenten la historia de él. Era una manera de poner en evidencia la transmisión oral: ¿qué pasa cuando uno escucha un relato y después lo tenés que contar cuando esa persona que te lo contó ya no está? ¿Qué queda y qué se pierde? La idea original, entonces, era verlo poco a Román.

Ornella (Luca/Brian):—  En nuestro caso acompañamos a Alejandra a Rosario para hacer las denuncias allá. Ahí no sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar. No sabíamos cómo nos iban a recibir en el hospital; sabíamos que no íbamos a poder filmar pero teníamos que decidir cómo contábamos eso. Sabíamos que sólo podíamos grabar sonido entrando a la oficina del director del hospital con un corbatero pero, sin la posibilidad de entrar ahí con cámara, teníamos que resolver qué se mostraba visualmente.

Joaquín (Murciélagos):— En el montaje notábamos que teníamos cosas de más, que había algo que no estaba funcionando, se hacía aburrido, teníamos mucho fútbol. Teníamos que probar otra cosa. Entonces decidimos retomar una idea inicial: recrear un partido de fútbol sin ver. La camarógrafa no nos entendía al principio así que fuimos a hacerlo nosotros y después volvimos ya con todos teniendo en claro lo que se intentaba. Otra de las decisiones que tuvimos en el montaje fue la de ordenar los testimonios. Si te das cuenta, Murciélagos no tiene un conflicto; ellos ya triunfaron cuando nos están contando estas cosas. Lo que nos dicen son cosas que les pasaron de chicos, después de más grandes y, por último, su actualidad. Ese fue el criterio con el que ordenamos. Por otro lado, queríamos dar cuenta de las sensaciones que nos transmitían por eso la primera parte es una forma de entender cómo un ciego percibe el mundo.

— ¿En qué los ayudaron desde la cátedra?

Ornella (Luca/Brian):— Nosotros habíamos arrancado con el temazcal. Cuando les mostramos las entrevistas y vieron la de Alejandra que cuenta lo del hijo y se sensibiliza, nos dijeron “ahí está, vayan por ahí”. Nos guiaron pero después las decisiones las toma el equipo, como por ejemplo decidir qué cosas dejar afuera. Nosotros no pudimos abordar las relaciones de Alejandra con su padre, las hijas, su ex marido, teníamos notas de voz de ella que nos contaba lo que le pasaba. Pero tuvimos que centrarnos en algún aspecto.

Melanie (Cicatrices de la memoria):— A nosotros nos ayudó mucho el proceso que tiene la cátedra de primero ir a conocer el personaje y después filmar. Eso nos ayudó a conocer más a Román y entender por dónde teníamos que encarar el proyecto. Además, nos recomendaron Act of Killing y eso nos hizo pensar en cómo podíamos hacer las entrevistas que pensábamos hacer con los aprendices porque no queríamos caer en la típica entrevista cara a cara en un bar. Entonces los profesores nos recomendaron ese documental como manera de inspirarnos para ver otras formas de contar.

Joaquín (Murciélagos):— Íbamos teniendo devoluciones y ahí veíamos qué cosas funcionaban y qué cosas no. En nuestro caso no tuvimos referencias de otras películas pero lo que sí hicimos fue investigar las audiodescripciones porque así ven las películas los ciegos porque te relatan lo que está sucediendo. Por ejemplo, ves El hobbit y con las audiodescripciones te cuentan que Gandalf está viniendo con un caballo blanco y saca su espada. De laguna manera es lo que terminó siendo nuestro corto porque la voz es lo que está guiando todo el relato, en nuestro caso, las voces de los entrevistados. Pero acá sería al revés porque la voz no está describiendo la imagen sino que la imagen está describiendo la voz.

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