“Sacar la voz”: sororidad en la prensaDentro de la programación del MICGénero, se podrá ver "Sacar la voz" de Mariela Bernárdez, Lorena Tapia Garzón y Natalina Franco dos Santos.

La sororidad es la relación de hermandad y solidaridad entre las mujeres para crear redes de apoyo que promuevan la igualdad en el acceso a los derechos que tienen los hombres. Mariela Bernárdez, Lorena Tapia Garzón y Natalina Franco dos Santos, entonces, retratan la sororidad de tres trabajadoras de medios de comunicación en el documental Sacar la voz: trabajadoras de prensa en tiempos de ajuste.

Estructurado con los testimonios a cámara de Natalia Vinelli (de Barricada TV), Silvia Martínez Cassina (Canal 13) y Gimena Fuertes (de la cooperativa Por más Tiempo), este film pone al descubierto sus disputas al interior de la prensa. Además, el largometraje las muestra en sus puestos de trabajo y en sus tareas militantes-sindicales legitimando, en sus actividades, aquello que ponen en palabras.

La irrupción en el espacio público no ha sido fácil. El simple hecho de ser mujeres para las protagonistas ha sido motivo de desprecio: “cuando empezamos a ser más compañeras, ahí me animé a asomar un poco más”, cuenta Vinelli sobre el ejercicio para tomar la voz pública. Martínez Cassina admite que en los inicios se sentía un florero: “te enfocamos la carita joven y linda”, le decían. La cosificación y la adjudicación de ciertas tareas para unos y otros es uno de los debates que estas trabajadoras han puesto a la luz: se trata de “llevar la discusión de género todo el tiempo pero además de hacer las notas de género, hacer las de economía”, explica Gimena Fuertes.

Sacar la voz invita al debate sobre las luchas conquistadas pero también sobre aquellas que aún hay que dar: que los hombres tengan mayor facilidad para tomar la voz pública no puede naturalizarse ni que las mujeres perciban menos salario por los mismos trabajos. Es desde la propia experiencia y aquello vivido con el cuerpo que las periodistas interpelan al colectivo de comunicadores en su totalidad, tanto mujeres como hombres. “Si quieren te echan igual, esto es una cosquilla para la empresa. El camino es la organización, no hacerlo ¿es miedo o comodidad?”,  interroga la periodista del Noticiero del Trece, oponiéndose al individualismo que desprecia lo conquistado gracias al trabajo colectivo.Sacar la voz

A pesar del “aprendizaje de los varones”, las disputas por la palabra continúan: el lugar de la mujer en los gremios es mínimo. En el caso de SiPreBA (Sindicato de Prensa de Buenos Aires), de 113 delegados sólo 10 son mujeres. “Pero para que haya más dirigentas, tiene que haber más delegadas. Primero organízate en tu lugar de trabajo, hacete delegada y, después seguramente vas a tener un lugar, porque los lugares están abiertos”, invita Gimena Fuertes.

Admitir los miedos pero enfrentarlos ha sido el mérito de compañeras que no han claudicado ante el avasallamiento de una sociedad patriarcal que se deja ver en todos los ámbitos y el periodístico no es la excepción. Sacar la voz transita el lugar del feminismo en la prensa hoy, la necesidad de lucha, la importancia de reforzarla y, principalmente, reivindica la comunicación militante: “Para mí, la militancia es una forma de vida, no puedo pensar en la vida sin estar pensando en querer transformarla, me siento muy incómoda en el mundo como está y me parece que es posible construir un país independiente, soberano, igualitario”, concluye Natalia Vinelli.

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