Entrevistas

«En el exterior nos preguntaron si los padres apropiadores sabían la verdad de los hijos de desaparecidos»Charla con los directores Roberto Persano, Santiago Nacif Cabrera y Andrés Martinez Cantó, directores de "La parte por el todo", documental que pasó por numerosos festivales internacionales y que detalla la participación de civiles y militares en las maternidades en centros clandestinos de detención.

Antes de que las leyes de Obediencia Debida y Punto Final fueran declaradas inconstitucionales, los tribunales acumulaban causas de las Abuelas de Plaza de Mayo por la desaparición de sus hijos y la averiguación del paradero de sus nietos recién nacidos. En 2012, Videla y otros genocidas fueron condenados por la unificación de aquellas causas, por esa parte de la dictadura que no pudo ocultarse. De las maternidades en centros clandestinos de detención, como parte de la práctica sistemática de apropiación de menores, también se valieron los documentalistas Roberto Persano, Santiago Nacif Cabrera y Andrés Martinez Cantó para realizar La parte por el todo.

Después del estreno en 2015, el film trascendió fronteras. Llegó a lugares tan alejados y distintos como Serbia y Montenegro, Suiza, Finlandia, Suecia, México, Chile, Cuba, España, Italia, entre otra decena de países. Se proyectó en más de 25 festivales, y además de premios y buenas críticas, captó la atención del público extranjero por los casos de identidades robadas a los hijos de desaparecidos. “Desde el INCAA no nos dieron apoyo en festivales por ser documental, cuando el cincuenta por ciento de las películas que se hacen son documentales”, puntualizó Roberto Persano, uno de los directores.

En los primeros días de marzo de 2017, en el Festival Internacional de Cuba “Santiago Álvarez” , el documental compitió frente a otras 39 películas de otros 12 países. El jurado compuesto por una español, un mexicano y una cubana la eligió como mejor documental “por la maestría tanto en el uso del lenguaje fílmico como en la sobriedad de recursos con que trata uno de los aspectos más crueles de la dictadura argentina”. Además, los jurados la premiaron por tener el mejor guión y la mejor dirección.

La parte por el todo - animacion
La película contó con las destacadas animaciones de Maxi Bearzi.

El trío de directores estaba trabajando en el documental Aguafuerte cuando supieron que las Madres estaban investigando las maternidades en el Circuito Camps de La Plata. Buscaron entre distintas películas sobre la dictadura pero ninguna tocaba el tema como ellos lo harían.

En la investigación, los directores llegaron hasta María del Carmen Roqueta, la jueza que presidió el tribunal que condenó al dictador Videla a 50 años por la “práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad”. Roqueta les facilitó el acceso a la causa y colaboró para que obtuvieran las imágenes del juicio, pero además su compromiso se tradujo en la voz que narra y explica con detalle cómo fueron las detenciones y condiciones de partos de las mujeres en los centros de detención; una jueza con rol protagónico dentro y fuera de la película. La misma jueza que hace poco decidió sobre causas de represores para que no quedaran detenidos en Campo de Mayo.

La parte por el todo. Tres centros clandestinos de detención – “El Pozo” en Banfield, “El Campito” en Campo de Mayo y la Ex ESMA– y tres nietos que nacieron en cada uno de ellos con sus identidades recuperadas. Tres historias reconstruidas a través de la memoria colectiva, de los relatos recibidos por parte de quienes conocieron y estuvieron junto a sus padres antes de que los separaran.

— ¿Por qué el título del documental fue “La parte por el todo” y no “Maternidades Clandestinas”? ¿Cuál es el significado que hay detrás?

Santiago Cabrera: Nuestras películas anteriores habían tenido nombres muy directos y al principio la película se llamaba “Maternidades Clandestinas”. En un festival, el montajista de la película chilena NO! nos dijo que el título no tenía que contar todo, que tenía que permitir que el público indagara.

Roberto Persano: El título alude a la figura metonímica, da cuenta del todo a partir de las distintas partes que cuentan lo que sucedió. Pero en las distintas proyecciones surgieron otros significados que nos sorprendieron.

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Guillermo Perez Roisinblit, uno de los nietos que ofrecen su testimonio en el film.

Martinez Cantó: Nos han dicho que las tres historias aludían a una sola, como historias de una familia. En Tandil, por ejemplo, un chico nos dijo que el título era porque sigue habiendo desaparecidos que hoy son los nietos apropiados. En el plan sistemático se ve que el exterminio incluía la descendencia, como una parte del todo que fue la dictadura.

— ¿Ustedes realizaron las filmaciones en el juicio a Videla?

Cabrera: No, no filmamos. Cuando empezamos a filmar la sentencia ya había salido. La jueza María del Carmen Roqueta nos ayudó para conseguir el material en Memoria Colectiva e Inclusión Social (MECIS) que depende de la ENERC. (Ndr: El MECIS surgió como un acuerdo de la Corte Suprema de Justicia y el INCAA para que través de la ENERC se filmen los juicios).

Martinez Cantó: La jueza nos facilitó llegar al expediente y nos indicó las partes importantes de cada cuerpo. Fuimos con muchas dudas porque pensábamos en una suerte de figura superior. La jueza fue un hallazgo, su testimonio estructura la línea del relato.

Persano: No pensamos que el juicio fuera a ocupar tanto espacio en el documental, pero se convirtió en un material muy valioso. El juicio le da veracidad a la película. Las abuelas nos pidieron que los genocidas solo hablaran en los juicios, por eso también están los testimonios de Videla y del obstetra Magnacco.

— ¿Qué diferencias notaron entre las devoluciones del público extranjero y las del argentino?

Martinez Cantó: En Europa nos preguntaban siempre ‘¿cuál es el vínculo de los chicos con los apropiadores?’ Allá les preocupó más saber que pasó con los padres apropiadores. Nos preguntaban si los padres sabían la verdad, si estaban presos y si seguían viendo a los hijos adoptados.

Cabrera: En el exterior resulta increíble que haya pasado algo así. No les entra en la cabeza como desde el Estado se pudo pensar esa maquinaria para el secuestro de los chicos. Acá lo tenemos más digerido y elaborado.

Persano: Les asombra mucho el testimonio de Videla y el del obstetra Magnacco. En Argentina, el testimonio del obstetra pasa por el lado del sarcasmo; en Francia despertó indignación y hasta lo insultaron después de escucharlo. En líneas generales, en el exterior, trascendió la lucha de los pañuelos por Memoria, Verdad y Justicia. Afuera no están acostumbrados a que se condene a los genocidas y sigan apareciendo chicos.

Cabrera: Pareciera que acá nos acostumbramos, hasta llegar a creer que es fácil y común lograr el juicio y la condena de genocidas. Pero es algo que no ocurre en el mundo, que no es ni tan común ni tan fácil. Como es el caso de España, donde también hubo apropiación de menores, o como en Chile, pero allí también nos dijeron que no hubo juicios por este tema.

— La película presenta una explicación muy detallada de los lugares de detención y de las maternidades en esos lugares, ¿trabajaron el documental en los colegios?

Persano: Desde el principio nos interesó llegar a los colegios porque apuntamos a los jóvenes y al público que no supiera del tema. Con el cambio de gobierno y después de estrenar, se nos dificultó más poder llegar a esos espacios. Sería interesante que el Ministerio de Educación repartiera la película en los colegios.

Cabrera: Pudimos trabajar con el “Programa Jóvenes y Memoria” para tener proyecciones como la de San Miguel con más de 500 chicos o como las que hicimos en Bolívar para chicos de escuelas públicas y privadas. En institutos docentes también la proyectamos.

— Después de estrenar y proyectar en distintos espacios y países, ¿qué es lo que más retienen de la película?

Martinez Cantó: En cada uno de estos tres nietos restituidos, hacia el final de la película hay como un trasvasameinto generacional que viene de las Madres, hay una búsqueda de justicia sin venganza. En la reivindicación, en los deseos y anhelos que presentan ellos dicen cosas simples: que mis hijos vivan en democracia, que lleven mi apellido y que sean felices.

Cabrera: A mi me quedó la fuerza que uno les ve para sobrellevar esa carga, esa historia de su origen, de cómo fueron criados. Y de como lograron salir adelante a partir de la recuperación de su identidad junto al acompañamiento de las Madres para luego formar sus familias sin revanchismo, con las banderas de Verdad, Memoria y Justicia. Desde lo político, rescato el final de la película. El juicio que condena a los responsables es una reivindicación política.

Persano: Nosotros también somos padres y creo que eso nos marcó la línea para la película. A mi me queda dando vueltas eso mismo, cómo resignificaron la vida de militancia de sus padres. Me quedó el relato de las compañeras que escucharon el llanto del bebé junto con el ruido de las cadenas de la madre al momento de parir. La historia de los nietos recuperados no hubiera sido igual sin la lucha de Madres y de las organizaciones, sin ellas esto no hubiera sido posible. El final de la película tampoco hubiera sido posible sin un gobierno que lo consideró política de Estado.

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