Crítica

La identidad malvinense desde el exilioLa cuestión Malvinas desde otra perspectiva, historias de quienes vivieron allí y fueron forzados a dejarlas.

Hace pocos días se cumplieron 34 años del desembarco argentino en las Islas Malvinas, lugar que en los argentinos evoca palabras como guerra, dictadura y patriotismo. No resulta fácil otra relación. En Exilio de Malvinas el director Federico Palma presenta tres historias de malvinenses que debieron abandonarlas, voces que testimonian otros significados sobre las islas.

“Si hoy quisiera volver a residir con mi nacionalidad argentina en mi lugar de nacimiento la potencia ocupante no me lo permitiría. Esto es extensivo a todos aquellos nacidos en Malvinas que en algún momento decidieron residir en Argentina”, las palabras las dijo el malvinense Alejandro Betts frente a la ONU.

Betts nació en 1947 en Malvinas y recuerda que de chico escuchaba nombrar los accidentes geográficos de las islas en español, así estaban el Cerro Bombilla, Punta Rodeo y el Río Pedro, entre otros. Por si fuera poco remarca que el uso del “che” estaba extendido entre los nativos malvinenses, entre ellos se decían “Che, what are you doing?” (“Che, ¿qué estás haciendo?”).

Esas palabras gauchas heredadas de su tatarabuelo le despertaron la curiosidad sobre la historia de su tierra. Poco a poco se convirtió en un estudioso de Malvinas, el tiempo y sus ideas lo distanciaron de su familia, amigos y de la comunidad de nativos que apoyaban a Inglaterra. Frente a tanta hostilidad era previsible que luego de la guerra decidiera irse y pisar suelo argentina. Hoy lleva en su mano un anillo con las islas grabadas.

James Peck es hijo de una familia de cuatro generaciones de malvinenses y él también recuerda a su abuelo insultando con palabras en castellano. Tenía 13 años cuando estalló la guerra de Malvinas, para ese entonces su madre estaba de novia con un argentino y su padre policía se sumó a las filas de los ingleses. No entendía como estaban enfrentándose argentinos e ingleses.

En los 90, explorando sus condiciones artísticas, Peck exteriorizó lo que había vivido. “Empecé a pintar cosas de la guerra, fue como vomitarlo. Estaba pintando, imaginando que era uno de los chicos”, recuerda en el documental el momento de comenzar a dibujar soldados conscriptos cuando aún vivía en las islas.

Sus dibujos de Malvinas son borrosos, como la imagen mental que llevamos nosotros, pero para él esa representación es su realidad despojada. Su situación en las islas tuvo un corte definitivo cuando se puso de novio con María, una “argie”. Con un embarazo de 7 meses les anunciaron que no podían registrar al bebé y que por tanto tenían que irse.

En 1932 en las Islas Malvinas habitaban alrededor de 6 millones de pingüinos, sin embargo, para 1993 esa población descendió a 1 millón. El dato lo aporta Mike Bingham, biólogo inglés que se radicó en las islas para estudiar estas aves.

Bingham hizo público el descenso poblacional de pingüinos junto con una denuncia que acusaba a altos funcionarios miembros de la fundación Falklands Conservation de estar involucrados en negocios petroleros y pesca indiscriminada. Recibió todo tipo de presiones; lo despidieron; intentaron desprestigiarlo diciendo que pedía pornografía por correo; le plantaron un arma y le allanaron la casa, en el final intentaron hacerle explotar el auto.

Las denuncias y fotos de pingüinos empetrolados que publicó el biólogo llegaron hasta la Corte Suprema. En el juicio le dieron la razón. Después del fallo decidió vivir en Argenitna, como los pingúinos malvinenses que migraron por la falta de alimento en las islas.

Los testimonios dan cuenta de las presiones ejercidas por el gobierno de Malvinas sobre quienes buscaron levantar la voz, sea por su postura sobre la soberanía, denunciar violaciones de sus derechos, o bien, actos de corrupción y daño medioambiental.

El documental de Palma, con un muy buen trabajo de fotografía y musicalización, hace pensar, y mucho, sobre la autodeterminación que Gran Bretaña defiende y que la cuenta de twitter kelper expone frente a cualquier vuelta a escena de la disputa. Ese resurgir del conflicto por el reclamo argentino en la ONU, el reconocimiento de la extensión de la plataforma argentina y estas historias que salen de Malvinas.

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