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“Los kelpers venden al mundo que son una sociedad ideal”Entrevista al director barilochense Federico Palma por la película Exilio de Malvinas

Federico J. Palma_A

Exilio de Malvinas es un documental con testimonios de tres malvinenses que debieron abandonar las islas por presión social y gubernamental. Registro Documental charló con el director Federico Palma sobre su película y los casos de corrupción que desidealizan la vida en Malvinas. La cita era en el Museo de Malvinas (ex ESMA, actual Espacio Memoria y Derechos Humanos) pero el lugar estaba cerrado porque recibe amenazas de bomba día tras día.

— En Exilio de Malvinas las historias de Alejandro Betts, James Peck y Mike Bingham muestran que no se puede hablar de política partidaria, denunciar corrupción, ni tener hijos con habitantes argentinos ¿Te encontraste con otras historias censuradas?

— Para evitar una persecusión quiero preservar el nombre de la persona, pero me contaron la historia de un crímen familiar en la que hasta mandaron incinerar al perro para que no quedaran pruebas. Los casos de violencia de género también se tapan. No hay crimen. Vos matas a tu mujer y los tipos allá tapan todo para hacerlo quedar como un accidente. Venden al mundo que ellos son la sociedad ideal y no es así.

— Denunciás la corrupción entre empresarios y funcionarios de Malvinas ¿Como surgió la conexión político-empresarial de los kelpers con los británicos?

— Falkland Islands Company era dueña del 60 por ciento de las tierras. Después de la guerra se hizo una especie de reforma agraria y se le dio la oportunidad a muchos pobladores de comprar los campos. Así se desmanteló un poco la concentración de tierras en manos de la empresa pero el reparto se hizo entre los actuales dueños de empresas pesqueras, que cuando se decidió hacer esa política eran consejeros. Invitaron a los consejeros a Gran Bretaña para explicarles las políticas a seguir. De esa forma, al volver a Malvinas se convirtieron en los dueños de las empresas a pedir de los ingleses.

— ¿Los kelpers serían como testaferros?

— No, ellos administran la explotación que hace Gran Bretaña del territorio, de esa forma los británicos sostienen la excusa de que defienden a los kelpers que trabajan para vivir. El negocio no es la pesca sino la presencia para sacar el petróleo.

— ¿Cuándo comenzó el interés británico por el petróleo de Malvinas?

— Varios años antes de la guerra la decisión había sido de que si Argentina se quería hacer cargo, el traspaso se haría en forma paulatina bajo lineamentos ingleses. YPF descubre petróleo en Malvinas y en 1976 los ingleses publican el informe Shackleton  que dice que en la plataforma continental hay petróleo, ahí comienzan a cambiar la política sobre las islas. El informe convenció a los británicos de que las islas eran muy valiosas para Gran Bretaña, por eso deciden apoyar al Lobby Falkland para rechazar la iniciativa de venta y posterior arrendamiento (leaseback) en 1980.

En 1976, el informe Shackleton (unas 450 páginas), concluía: «Un tesoro inmenso, compuesto de proteínas, gas natural y petróleo podría ocultarse en la zona que rodea a las Islas Malvinas ocupadas por Gran Bretaña y reclamadas por la Argentina, en el Atlántico Austral». (…)»Se obtuvieron suficientes pruebas geológicas como para asegurar que habrá gran interés en la exploración del petróleo frente a sus costas, así como del gas que allí se encuentra, a condición que se llegue a un acuerdo con la Argentina sobre alguna forma de colaboración económica»

— En la película mostrás que James Peck se exilió en Argentina y un acto donde Cristina Kirchner le entrega el DNI argentino. Después lo rompió ¿Qué pasó?

— James ahora está en Malvinas, diría que es peor la persecución de su ex mujer María que la que pueda tener en las islas. El rompió el DNI después de pelearse con su mujer. Ella lo acorraló judicialmente, al punto de que se quedó sin trabajo y se quedó sin nada. Por eso y por el desengaño con la política local decidió volver a Malvinas. Allá tiene amigos, lugar para vivir y trabaja de changas. En diciembre él iba a venir a Bariloche, nos íbamos a encontrar. De pronto pasó lo del DNI y en febrero se fue a Malvinas. Intentó despegarse de la película, pero en cinco años de trabajo tuvimos una relación amistosa muy buena y nunca tuvo un solo comentario en contra del documental.

— La película muestra los significados que los exiliados tienen de las islas, ¿cuál es el tuyo sobre el documental?

— Para mi la película tiene muchas cosas personales. Refleja cosas de mi propia vida. Cuando empecé a filmar la última parte de la película viví la muerte de mi viejo y durante la edición me separé. Editar la historia de James fue laburar sobre mi propia vivencia. He vivido persecución política por ser un peleador, por ser como ellos. Yo busqué tipos que son como yo, yo hubiera hecho lo mismo, o no, pero los admiro por eso, por plantarse con convicciones frente al poder.

Foto: Emiliano Desouches

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