Crítica

Un artefacto para pensar el mundoPeter Mettler pasó por el Doc Buenos Aires y dialogó en la Universidad del Cine.

peter mettler doc buenos aires

En un repaso por sus principales films, Peter Mettler contó sus concepciones sobre el cine, la metodología de trabajo que utiliza y las grandes inquietudes que plasma en la pantalla grande. El encuentro, coordinado por el investigador y crítico, Eduardo Russo, duró aproximadamente dos horas y contó con la activa participación del público.

Al revisar la filmografía de Peter Mettler, se puede encontrar que de sus primeros cuatro largometrajes sólo uno, Eastern Avenue (1985), es un documental. Luego, a partir de Fotografía de luz (1994) el director hizo a un lado la ficción para concentrarse exclusivamente en aquel género. Sin embargo, “ficción y documental son categorías que responden a una sociedad que necesita etiquetar las cosas y a nuestra naturaleza humana que, desde la lengua, intenta separar y definir todo”, explicó. Lo que hoy se llama cine documental, aclara, ha experimentado un crecimiento y giro en los últimos 20 años que va acompañado de un cambio en las percepciones sobre la realidad y la naturaleza.

Mettler concibe al cine como un artefacto de percepción para experimentar y pensar nuevas relaciones con el mundo. En este encuentro, el realizador expresó en breves líneas su metodología de trabajo. Teniendo en claro siempre qué es lo que quiere filmar, escribe en un borrador ideas, leiv motivs, temas, estructuras y enfoque. Con eso arma una sinopsis, plantea un objetivo general y piensa en imágenes para representar sus primeras nociones. Este esquema le sirve para organizar su discurso cinematográfico que a veces, por estar ligado a las percepciones, llega a tildar él mismo como irracional.

Sin embargo, no todo es rígido en su diagrama y afirma que deja llevarse por la improvisación en el rodaje. “En Fotografía de luz desarrollé un método de grabación y edición simultánea con el cual vi que aparecían nuevas ideas que reemplazaban a las viejas, pero siempre se debe respetar el objetivo general de la película”.

Distinto fue el trabajo de edición en Juegos, dioses y LSD (2002) que duró dos años. Aquí, Mettler comenzó el proceso de recorte de las 55 horas originales para llevarlo a 180 minutos con un acompañante, pero siempre la decisión final la tuvo él: “como mucho de mi trabajo es irracional no puedo explicarle a otro cómo hacerlo”. También en el trabajo de cámara, entiende el director, está en juego su percepción y es por eso que es él quien graba.

Las principales obras que componen su filmografía serán presentadas en la Sala Lugones. Estas son las proyecciones que restan en la presente edición del Doc Buenos Aires:

  • Martes 27 a las 17 hs, Eastern Avenue (1985) + Petrópolis: perspectivas aéreas sobre las arenas de alquitrán de Alberta (2009)
  • Martes 27 a las 19.30 hs, Juegos, dioses y LSD (2002).
  • Miércoles 28 a las 17 hs, Fotografía de luz (1994).
  • Miércoles 28 a las 19.30 hs El fin del tiempo (2012).
  • Miércoles 28 a las 22.00 hs Balifilm (1997) + Plastikman en Detroit 2010 (2013).

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