Crítica

Transformar el dolor de un femicidioLa directora Mara Avila narra el femicidio de su madre en primera persona y expone su experiencia al realizar el duelo y una investigación del caso casi diez años después. Un film que propone múltiples mensajes para atender.

Mara está en Puerto Madero, lo advertimos porque de fondo se ve el Puente de la Mujer. Mira a cámara y no habla, pero su voz surge como de una conversación en la que relata que es una mujer de clase media y que a los veinticinco años solo quería divertirse y viajar. Dirá también que pasó bastante tiempo hasta que decidió dejar de ocultar la muerte de su mamá María Elena Gómez. La directora, Mara Avila, de Femicidio. Un caso múltiples luchas inicia de esa forma y en ese lugar el relato de su tragedia, de su experiencia personal atravesada por la lucha del movimiento feminista.

Enfrentarse al relato del asesinato de una mujer es cuanto menos incómodo, pero mucho más debería serlo para los varones que hemos sido criados bajo las trampas de costumbres y pactos sociales que en los casos más extremos conducen al asesinato de mujeres. Maria Elena era profesora de inglés y sus alumnos la conocían como Miss Mariela. En julio de 2005 se encontró en Puerto Madero con Ernesto Jorge Narcisi, el hombre con el que estaba saliendo. Horas más tarde los medios darían a conocer la noticia de “otro crimen pasional”.

Avila no solo presentó su película como una obra sino también como la tesis para recibirse en la Carrera de Comunicación Social. La pregunta que dio inicio a su trabajo surgió bastante antes: “¿Cómo los medios cubrieron la muerte de mi mamá?”. La hemeroteca de la Biblioteca Nacional le allanó el camino. Los diarios no solo hablaban de “crimen pasional” sino que en el caso más extremo se inventó información sobre la forma en que murió su mamá y se plantearon hipótesis dignas de una novela policial. Si con los años y la lucha feminista “crimen pasional” mutó en femicidio, todavía queda pendiente modificar cómo los medios mencionan a las víctimas y cómo se filtran y publican imágenes de sus muertes.

La directora recorre los lugares que la llevaron a conocer más detalles sobre lo que le pasaba a su mamá. Lo mismo que en otros casos, la violencia física se había presentado con anterioridad y María Elena ya no quería continuar la relación. En este punto vemos a Mara entrar al tribunal donde condenaron a Narcisi. El lugar está vacío y ella dibuja un croquis con la ubicación que cada parte tuvo durante el juicio. En su relato nos recuerda que el femicidio se incorporó al código penal como agravante en 2012. Narcisi recibió ocho años de cárcel, cumplió su pena y salió en libertad. Ella a veces cree verlo en la calle.

mara-avila-film-femicidio-foto-de-melina-rico-sitio-web

En esa transformación Mara comienza a darle paso a las conversaciones con otras mujeres. Deja de hablar fuera de cuadro y se sienta a conversar con su tía, con sus amigas y con militantes feministas. Es el paso de la soledad al acompañamiento social. Del caso individual al colectivo, que también incluye a minorías que denuncian travesticidios. Es el pasaje de joven adulta y despreocupada en mujer activa, universitaria y feminista. Los relatos no muestran hombres. La ausencia de nosotros como padres, tíos, hermanos, parejas o amigos obliga una lectura. Acompañar, no ser protagonistas de su lucha. Reflexionar sobre cómo suceden los femicidios y atender los reclamos que surgen de las marchas de Ni Una Menos, los Encuentros Nacionales de Mujeres y los paros por el Día de la Mujer.

La historia de una mujer asesinada por su pareja puede molestar a quienes recortan presupuestos sobre áreas sensibles para ocuparse de la violencia de género. El relato de la hija de esa mujer puede incomodar y movilizar a otras mujeres. Puede incomodarnos y llevarnos a nosotros, varones, a revisar lo que decimos y hacemos, o llegado el caso, a empujarnos a dejar de hacer la vista gorda y denunciar si es necesario. Y si la voz incómodamente aguda de Femicidio. Un caso… logra algo de todo eso habrá alcanzado buena parte de sus objetivos.

 

Comentarios

comentarios

Comments (2)

  1. MARA , Te felicito por la valentía en poder decir y poner el cuerpo en tu film. María Elena Goméz , PRESENTE Ahora y Siempre.

  2. Recién veo las felicitaciones de Mercedes. No sé si la conozco, pero le mando un abrazo. Y otro al equipo de Registro Documental. Muy bella reseña.

Comment here